La Policía de la provincia de Buenos Aires detuvo en las últimas horas a un hombre de 45 años, con un frondoso prontuario. Está acusado de al menos siete robos y tenía una réplica de arma de fuego en su mochila, junto con distintos gorros y pasamontañas.
Efectivos de la Comisaría Tercera de Quilmes, en la zona sur del Conurbano, observaron el desplazamiento de un hombre que llevaba una mochila y reunía características similares a la de un sospechoso de haber cometido varios ilícito en diferentes comercios de la zona.
“Al internar interceptarlo, el mismo comienza a fugar corriendo saliendo tras el mismo logrando interceptarlo sobre Andres Baranda y San Luis”, informaron las fuentes. Se trata de un hombre de 45 años.
Asimismo, la Policía informó que en la mochila llevaba una réplica plástica de una pistola de color negra, un reloj pulsera con maya metálica, un gorro tipo piluso color marrón, un gorro con visera de color negro y un gorro tipo pasamontañas de color negro.
Fue trasladado a la Comisaría Tercera de Quilmes, en la cual se establece que posee un pedido de detención activo del 11 de diciembre pasado por un “Robo Agravado por el Uso de Arma de Fuego cuya Aptitud para el disparo no pudo comprobarse”.
Además, tiene un frondoso prontuario, ya que se encuentra imputado e investigado en al menos siete hechos: el robo de un farmacia el 7 de octubre en el centro de Quilmes, otra de Bernal el 6 de noviembre y otras dos el 24 y el 28 de diciembre. Asimismo, está acusado por el robo de un local de zapatillas el 10 de noviembre, una panadería el 12 de diciembre y un supermercado el 24.
Interviene en la causa la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 del Departamento Judicial de Quilmes y se notificó a la UFI 2, ya que resulta ser la fiscalía que interviene en dichos hechos.










