Aunque en el habla cotidiana muchas personas describen a ICE como “control de inmigración”, en realidad ICE (Immigration and Customs Enforcement) es una agencia federal estadounidense con un mandato mucho más amplio que solo verificar documentos migratorios. Depende del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y tiene divisiones especializadas en detenciones, deportaciones y en investigaciones de delitos federalmente tipificados, como fraude migratorio, contrabando o delitos económicos vinculados a redes de tráfico de personas y bienes.
Sin embargo, su rol ha sido objeto de fuerte debate: más que centrarse en delitos graves, múltiples informes y datos oficiales muestran que en los últimos años ICE ha arrestado a un número creciente de personas sin antecedentes penales, desplazando su presencia más allá de la frontera o zonas de alto riesgo.
Esto explica en parte por qué, en algunos lugares, se lo percibe menos como un organismo de “control migratorio” y más como una fuerza policial federal con atribuciones amplias, incluso en ciudades alejadas de las fronteras —como Minneapolis, en el centro-norte de Estados Unidos.
Operación Metro Surge y la escalada en Minneapolis
En diciembre de 2025, el gobierno federal lanzó la llamada Operación Metro Surge, una ofensiva de inmigración que envió miles de agentes de ICE y de la Patrulla Fronteriza a las zonas de Minneapolis y Saint Paul (Minnesota). Oficialmente, el operativo apuntaba a capturar a inmigrantes en situación irregular y dirigir investigaciones de fraude, pero sus tácticas —incluidas redadas en calles, hogares y espacios públicos— desataron preocupación e indignación entre residentes y autoridades locales.
Dos casos de disparos fatales por agentes federales
📍 Muerte de Renée Nicole Good
El 7 de enero de 2026, una mujer de 37 años, Renée Good —ciudadana estadounidense y madre de tres hijos— fue abatida a tiros por un agente de ICE en Minneapolis durante la operación. Según el video de la propia agencia, el oficial disparó al vehículo en el que Good estaba, alegando que ella había intentado embestir a agentes. No obstante, las imágenes contradicen la versión oficial y muestran que Good intentaba retirarse del lugar cuando fue alcanzada por los disparos; posteriormente murió en el lugar.
Ese hecho provocó una fuerte disputa entre autoridades locales y federales: el estado de Minnesota intentó investigar el caso, pero el gobierno federal retiró acceso a evidencias clave y dejó la indagación en manos del FBI, lo que generó críticas por falta de transparencia y acusaciones de impunidad.
📍 Asesinato de Alex Jeffrey Pretti
Sólo semanas después —el 24 de enero de 2026— otro ciudadano estadounidense, Alex Pretti, un enfermero de 37 años, fue disparado y muerto por agentes federales también en Minneapolis. El incidente volvió a encender la polémica nacional sobre el uso letal de la fuerza por parte de agentes de inmigración y la falta de consecuencias legales para estos oficiales.
El 7 de enero de 2026, Renee Nicole Good, una mujer de 37 años y madre de tres hijos, fue fatalmente tiroteada por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis, Minnesota, durante una operación federal de inmigración. Las autoridades federales sostuvieron que el agente actuó en defensa propia, mientras que familiares y líderes locales cuestionan esa versión y han exigido transparencia y rendición de cuentas, señalando que Good —una ciudadana estadounidense— no representaba un peligro claro en el momento en que recibió los disparos.
En días posteriores a las protestas y operativos en la ciudad, se informó que un bebé de aproximadamente 6 meses fue hospitalizado tras inhalar gas lacrimógeno lanzado por agentes federales durante manifestaciones, lo que provocó angustia y críticas sobre el uso de tácticas de control en áreas residenciales. Afortunadamente, según los informes, el menor recuperó la respiración y fue estabilizado en el hospital; no hay evidencia confirmada de que el bebé haya fallecido como resultado de la exposición.
Debate nacional y repercusiones políticas
Los dos casos de muertes en Minneapolis no han sido hechos aislados. Datos recientes indican que en 2025 al menos 32 personas murieron bajo custodia de ICE, incluidas muertes atribuidas a negligencia médica o falta de atención adecuada.
El impacto político ha sido notable: encuestas recientes muestran un aumento significativo en el apoyo a la idea de abolir ICE por completo, incluso entre sectores conservadores tradicionalmente favorables a políticas más duras contra la inmigración.
Por su parte, organizaciones de derechos humanos, como Amnistía Internacional, han denunciado que ICE actúa con impunidad y han pedido una rendición de cuentas más estricta por violaciones de derechos humanos acusadas en su actuación.
¿Qué está en juego?
Los casos de Minneapolis y otros reportes sobre ICE han encendido un debate profundo en Estados Unidos sobre varios puntos clave:
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La autoridad y el alcance de ICE más allá de la frontera tradicional.
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El uso de la fuerza letal por parte de agentes federales y los estándares para justificarla.
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La transparencia y la posibilidad de investigaciones independientes, especialmente cuando hay discrepancias entre versiones oficiales y evidencia pública.
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La responsabilidad legal de agentes federales, quienes muchas veces gozan de inmunidad frente a cargos estatales.
Mientras esto sigue en desarrollo, el debate público y legal será clave para definir el futuro del organismo y su rol en una política migratoria y de seguridad que está entre las más discutidas de la actualidad estadounidense.










