Banfield consiguió este domingo una victoria tan trabajada como necesaria al imponerse por 2 a 1 frente a Estudiantes de Río Cuarto en el Florencio Sola, en el marco de la tercera fecha del Torneo Apertura. El Taladro arrancó perdiendo y dejó una pobre imagen en el primer tiempo, pero reaccionó en el complemento y sumó tres puntos vitales en la pelea por el descenso.

El inicio del partido mostró a un Banfield impreciso, nervioso y superado por un conjunto cordobés que manejó mejor la pelota. Con Martín Garnerone como eje del juego, acompañado por Mateo Bajamich y Siro Rosané, Estudiantes fue claramente superior y encontró la ventaja a los 14 minutos. Tras un tiro libre mal ejecutado por Nicolás Colazo que derivó en un contragolpe letal, Garnerone definió ante una defensa mal parada y silenció al estadio.

Antes del descanso, el Taladro estuvo al borde de irse dos goles abajo. El propio Garnerone estrelló un remate en el travesaño y el equipo local se fue al vestuario envuelto en silbidos e impaciencia de su gente, reflejo de un rendimiento que no daba respuestas.

En el segundo tiempo, Pedro Troglio apostó por los juveniles y el cambio de actitud fue inmediato. Con los ingresos de Lautaro Gómez y Lisandro Piñero, Banfield ganó dinámica y confianza. A los 57 minutos, una buena combinación en mitad de cancha derivó en un verdadero golazo de Gómez, que marcó el empate y encendió al público.

Cuando el empate parecía sellado, Banfield fue por más y encontró premio sobre el final. A los 88 minutos, Piñero metió un pase preciso para Ignacio Abraham, que lanzó un centro perfecto para la aparición de Mauro Méndez. El delantero ganó en el área y, de cabeza, decretó el 2 a 1 definitivo que desató el festejo en Peña y Arenales.