El Hospital Municipal Santamarina de Monte Grande volvió a ser el centro de la violencia el pasado domingo 8 de febrero, cuando una brutal agresión física contra el personal sanitario dejó heridos a varios profesionales. El conflicto se desató durante el cambio de turno de cirugía, un momento administrativo crítico en el que una mujer con un corte en la cabeza, escoltada por sus acompañantes, decidió irrumpir por la fuerza en el sector restringido a médicos tras haber esperado una hora para ser atendida.

A pesar de que los profesionales intentaron explicar que el pase de guardia estaba en proceso y que la atención sería inmediata, la respuesta del grupo fue una escalada de insultos que derivó en violencia física. El jefe de guardia sufrió un fuerte golpe de puño en el rostro por parte de uno de los acompañantes, mientras que un doctora tuvo que refugiarse en un box médico para contactar al 911. Según relató la profesional, los atacantes solo abandonaron el lugar al percatarse de la llegada de los patrulleros.

Una de las médicas agredidas, Agustina Funes, explicó en diálogo con el canal de noticias La Nación + que la demora en la atención se dio mientras los médicos realizaban el pase de guardia. La situación se tornó violenta cuando los acompañantes de la paciente, que presentaba un corte en la cabeza, comenzaron a insultar y luego a golpear al personal. En esas circunstancias, el jefe de guardia recibió un fuerte golpe de puño en el rostro. El personal logró refugiarse en una salita contigua y llamó al 911.

El episodio cobró una dimensión aún más oscura cuando los agresores compartieron imágenes de la golpiza en redes sociales, acompañadas de mensajes intimidatorios y ataques personales hacia la médica, jactándose de la violencia ejercida. En una de las publicaciones escribieron: “Ahora esta rubia tarada va a aprender a no faltar el respeto”, en referencia a la médica que intentaba explicar el motivo de la demora.