El Senado debatirá este miércoles desde las 11 el proyecto de reforma laboral, una de las iniciativas centrales en la agenda económica del Gobierno. El oficialismo buscará alcanzar su primera victoria legislativa del año con la media sanción, luego de intensas gestiones parlamentarias y de haber introducido concesiones a gobernadores aliados y a la CGT para asegurar el número de votos necesarios en el recinto.

La reforma laboral llega a la Cámara alta tras haber sido postergada en su tratamiento original. En un primer momento, la Casa Rosada pretendía debatirla en diciembre, pero la falta de consensos obligó a diferir la discusión y convocar a sesiones extraordinarias para destrabar el proceso. Durante las últimas semanas, el Ejecutivo negoció modificaciones en puntos sensibles del articulado, especialmente en aquellos vinculados a derechos laborales y régimen de indemnizaciones.

Desde el oficialismo estiman que la sesión se extenderá hasta la madrugada del jueves, con una extensa lista de oradores y un debate que promete ser intenso. En el entorno del Gobierno confían en alcanzar un amplio respaldo que permita dar media sanción a la norma y enviar una señal de gobernabilidad, tras meses de negociaciones con bloques aliados y sectores del centro político.

En paralelo, el tratamiento de la reforma laboral se desarrollará en un clima de fuerte tensión en las inmediaciones del Congreso. El Ministerio de Seguridad anticipó que aplicará el protocolo antipiquetes ante la convocatoria de una multitudinaria movilización encabezada por movimientos sociales, jubilados, la CGT, las dos CTA y gremios docentes. La jornada también estará atravesada por un paro de subtes, lo que podría complicar la circulación en la Ciudad de Buenos Aires.