El Sindicato de Trabajadores Viales y Afines (STVyARA) declaró el “estado de alerta máxima” ante lo que consideró un proceso de vaciamiento en Vialidad Nacional, a partir del nuevo organigrama que, según el gremio, reconfigura el rol histórico del organismo. La organización sindical sostuvo que las modificaciones responden a los lineamientos del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y advirtió que la medida implicaría un retiro del Estado en la ejecución directa de obras viales.

La secretaria general del gremio, Graciela Aleñá, aseguró que el caso de Vialidad “demuestra la violación taxativa, impune y total que tiene el Gobierno de Milei de los poderes del Estado y la Constitución Nacional”. Según expresó, pese a que la Justicia y sectores del Congreso se habrían pronunciado en contra de avanzar con la disolución del organismo, el Ejecutivo continúa con “acciones administrativas” que modificarían su estructura y funciones.

De acuerdo con un informe interno al que accedió el sindicato, la Dirección Nacional de Vialidad se encuentra en un proceso de “reorientación institucional” que, en los hechos, implicaría abandonar la ejecución directa de obras y tareas operativas para reconvertirse en un ente enfocado exclusivamente en planificación, control y fiscalización de concesiones. Para el gremio, esto supone que “el Estado deja de construir, mantener y conservar las rutas nacionales”, con impacto potencial sobre millones de usuarios de la red vial.

En ese marco, STVyARA envió cartas documento a Sturzenegger y al secretario de Transformación del Estado y Función Pública, Maximiliano Fariña, para que se abstengan de impulsar medidas que, directa o indirectamente, tiendan al “vaciamiento, desnaturalización o desaparición” de la Dirección Nacional de Vialidad. El sindicato advirtió que este tipo de decisiones podrían generar consecuencias institucionales, patrimoniales, laborales y sociales, y dejó abierta la posibilidad de avanzar con acciones administrativas, sindicales y judiciales.