La Modernización Laboral fue celebrada por el Gobierno nacional luego de su aprobación en el Congreso, y desde la Oficina del Presidente remarcaron que se trata de “una de las reformas estructurales” prometidas por el mandatario Javier Milei. Según el oficialismo, la nueva normativa apunta a terminar con “más de 70 años de atrasos en las relaciones laborales” y a impulsar la creación de empleo registrado en todo el país.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, la Oficina del Presidente sostuvo que la ley implica “creación de trabajo registrado, menor informalidad, normas laborales adaptadas al siglo XXI, menor burocracia, mayor dinamismo en las relaciones laborales y, lo más importante, el fin de la industria del juicio en la República Argentina”. En ese sentido, destacaron que la norma simplifica y digitaliza los procesos de registración laboral, moderniza licencias y procedimientos, y establece reglas claras tanto para trabajadores como para empleadores.
El Gobierno también subrayó que la Modernización Laboral incorpora incentivos concretos para la formalización del empleo y mecanismos orientados a reducir la conflictividad judicial. Además, pone el foco en las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), eliminando, según el comunicado oficial, distorsiones que impedían su crecimiento, inversión y generación de oportunidades en distintos sectores de la economía.
Finalmente, desde la Casa Rosada señalaron que esta reforma busca consolidar la estabilidad macroeconómica, monetaria y fiscal alcanzada tras “un esfuerzo enorme” de la sociedad. Milei agradeció a los legisladores que acompañaron la iniciativa y expresó su expectativa de contar con el mismo respaldo para las próximas reformas que el Ejecutivo enviará al Congreso, en el marco de su programa de transformación estructural.










