La reforma laboral entró en su tramo final en la Cámara alta, donde el oficialismo apretó el acelerador para emitir dictamen este viernes y dejarla lista para su sanción definitiva. La jefa de la bancada libertaria, Patricia Bullrich, junto al titular de la comisión de Presupuesto, Ezequiel Atauche, convocaron a las 10 a la firma del despacho, incorporando el cambio aprobado en Diputados sobre el régimen de licencias por enfermedad y accidentes de trabajo.

La estrategia del oficialismo es tratar el proyecto en el recinto el viernes 27, junto con la ley del Régimen Penal Juvenil, y otorgarle sanción definitiva antes de que el Presidente inaugure el período de sesiones ordinarias el domingo 1 de marzo. En la Casa Rosada buscan llegar a esa fecha con una de las principales reformas estructurales ya convertida en ley.

El proyecto introduce modificaciones profundas en el sistema laboral: cambios en los convenios colectivos de trabajo y en la Ley de Asociaciones Sindicales, limitaciones al derecho de huelga en servicios públicos, creación de un Fondo de Asistencia Laboral para financiar despidos, reducción de indemnizaciones y la implementación de un banco de horas que habilita a compensar jornadas sin el pago de horas extras.

La iniciativa ya había sido aprobada en el Senado durante la madrugada del jueves 12 de febrero por 42 votos a 30, con respaldo del oficialismo y bloques dialoguistas, pero debió regresar a la Cámara alta tras las modificaciones introducidas en Diputados. Ahora, el Gobierno apuesta a cerrar el debate y convertir la reforma laboral en ley en una sesión que se anticipa tensa y con fuerte repercusión política y sindical.