En 1977, Oscar Omar Reyes fue secuestrado y desaparecido por la última dictadura cívico-militar y su familia lo buscó durante 49 años. Sus restos fueron identificados en el predio del excentro clandestino de detención La Perla, en Córdoba, en el marco de una investigación judicial y del trabajo científico del Equipo Argentino de Antropología Forense.
El hallazgo confirmó la identidad de Reyes, oriundo de Banfield, quien fue raptado el 18 de octubre de 1977 cuando se dirigía a una reunión de militancia del Partido Comunista. Tenía 45 años, era ingeniero mecánico y padre de cinco hijos. Desde entonces permanecía desaparecido y sus seres queridos sostenían durante ese tiempo la búsqueda y reclamaban verdad y justicia.
Las excavaciones permitieron la identificación de 12 personas detenidas-desaparecidas como resultado de los trabajos de análisis antropológico y genético realizados por el Equipo Argentino de Antropología Forense sobre los restos óseos recuperados en el la Guarnición Militar La Calera, Córdoba, donde funcionó el Centro Clandestino de Detención. Entre ellos estaba Reyes, cuyo ADN fue cotejado y reconocido en el sector conocido como Loma del Torito.
La identificación de los restos constituyó un hecho histórico para la memoria colectiva y para la familia del vecino de Banfield, que pudo cerrar una búsqueda de casi cinco décadas.
La Perla fue uno de los centros clandestinos de detención y tortura más grandes del país durante la última dictadura militar, bajo el mando de Luciano Benjamín Menéndez. Por ese lugar pasaron 2500 personas detenidas ilegalmente, muchas de las cuales continúan desaparecidas.
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) es una institución científica, no gubernamental y sin fines de lucro. Aplica metodologías y técnicas de diferentes ramas de las ciencias forenses para la investigación, búsqueda, recuperación, determinación de causa de muerte, identificación y restitución de personas desaparecidas.
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) es una organización científica no gubernamental que, desde su fundación en 1984, se ha consolidado como un referente global en la aplicación de las ciencias forenses para la investigación de violaciones a los derechos humanos. Su labor no solo aporta pruebas rigurosas en procesos judiciales, sino que también contribuye de manera indispensable a la construcción de la memoria colectiva y la búsqueda de la verdad en todo el mundo.










