La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, salió a responder las numerosas críticas por el operativo de seguridad que se implementó el pasado jueves, cuando la represión llegó en el cierre de la movilización por la Ley de Extranjerización de Tierras.

Por un lado, Monteoliva minimizó la participación del jefe policial, identificado en distintos medios como el comisario inspector Gustavo Antonio Gauna, jefe de la división de Lucha contra Organizaciones Criminales. “Por la foto que vi, es una escopeta de ruido, con perdigones de estruendo”, señaló.

Al mismo tiempo, Monteoliva aseguró que seguramente tenía la placa, aunque en las imágenes queda demostrado que no estaba visible, como plantea la ley. “Es probable que ese comisario o subcomisario, oficial de turno en ese día, haya tenido la placa colgada”, dijo.

Asimismo, reclamó que en lugar de pedir explicaciones sobre la presencia de policía de civil, “que expliquen los que van con la maza, los que llevan un martillo esos son los que tienen que explicar qué fueron a hacer a una manifestación pacífica con maza y martillo”.

“Que expliquen los que rompen, que expliquen los que destruyen, los que queman con agua caliente a los gendarmes. Que expliquen los que les escupen el uniforme a los gendarmes todos los benditos miércoles”, dijo en alusión a la protesta que realizan ese día los jubilados.

Además, afirmó que producto del accionar de los manifestantes hay efectivos de fuerzas de seguridad que resultaron con “lesiones en columna, irrecuperables”. “Tengo doscientos y pico de efectivos que quedaron fuera de actividad por lesiones de los miércoles”, apuntó.

Entre los representantes del Congreso que denunciaron a Monteoliva y pidieron su renuncia por la violencia del operativo de seguridad se encuentran Marcela Pagano, diputada disidente de La Libertad Avanza, y el legislador socialista Esteban Paulón.