Un nuevo conflicto ocurrido el 3 de septiembre volvió a poner en discusión el papel de la representación sindical en la sucursal Maxi Carrefour de Burzaco, donde sus trabajadores denuncian falta de intervención efectiva y comenzaron “una tarea de organización de base para recuperar el sindicato para los trabajadores”, dijeron. El gremio que rige la actividad es el Sindicato de Empleados de Comercio de Almirante Brown, Presidente Perón y San Vicente, controlado por la familia Monteiro, por Luis y Gabriel, padre e hijo.
El 3 de septiembre durante una jornada laboral de 13 a 21 horas, el cajero Maximiliano Gocki fue informado por una nueva jefa de que debía realizar su descanso a las 16:30. Gocki planteó que habitualmente, durante el turno de la tarde, el descanso se realizaba alrededor de las 17 horas y pidió que se respetara esa práctica. Ante la situación, Gocki solicitó la intervención de representantes sindicales. Según denuncia, los delegados le manifestaron que la empresa tenía razón, aunque no pudieron señalarle cuál era la norma concreta que justificaba modificar la práctica existente.
La discusión fue subiendo de tono. Según relata Gocki, el delegado Cristian Herrera comenzó a gritarle y luego se sumaron el segundo delegado, Claudio Querio, y Esteban Ludier, quien también intervino en la discusión. Ludier habría cuestionado a Gocki sosteniendo que este nunca había presentado “el papel de la ley” que, según su interpretación, respaldaría el planteo del trabajador.
Al regresar Gocki a su puesto de trabajo, según su denuncia, la discusión continuó con gritos e insultos. La situación ocurrió delante de clientes, algunos de los cuales intervinieron para reclamar que se respetara al trabajador y cuestionaron el trato que estaba recibiendo.
Según el relato de los trabajadores, la discusión también alcanzó a los clientes que intervinieron, hasta que los representantes sindicales se retiraron del lugar. Para los trabajadores, el episodio del descanso es apenas la expresión más reciente de un conflicto que viene desarrollándose desde hace años.
Un conflicto que viene desde 2023
Gocki sostiene que desde 2023 viene atravesando una sucesión de conflictos laborales, incluyendo despidos, reincorporaciones, suspensiones y reclamos vinculados con sus condiciones de trabajo. Según denuncia, durante todo ese período la representación sindical no realizó denuncias propias frente a los distintos conflictos que atravesaron los trabajadores.
Entre los reclamos que sí tuvieron intervención sindical menciona situaciones relacionadas con la ropa de trabajo, la falta de calefacción y el pase de una jornada de cuatro a ocho horas. Según sostiene, esas intervenciones se desarrollaron principalmente mediante instancias de conciliación y, en determinados casos, ni siquiera contaron con la presencia de la empresa. “Existe una diferencia entre intervenir para intentar conciliar un conflicto y organizar a los trabajadores para enfrentar las situaciones que lo generan”, dicen los trabajadores.
Suspensiones y falta de asistencia sindical
La discusión volvió a quedar expuesta el mismo 3 de septiembre a raíz de otro episodio protagonizado por el trabajador Nicolás Soria. Según relató Soria, ese día se le comunicó una suspensión y solicitó la asistencia de representantes sindicales. Afirma que tuvo que insistir para obtener intervención.
Finalmente, el delegado Claudio Querio se presentó junto a Soria ante la gerencia. Según relata el trabajador, en lugar de plantear ante la empresa la situación de la suspensión que se le había comunicado verbalmente, la intervención de Querio terminó con el delegado solicitando al gerente que realizara una denuncia contra Soria por un supuesto hecho protagonizado por el trabajador.
Soria sostiene que, al momento de comunicársele la suspensión, no recibió copia ni información suficiente sobre sus motivos. Al día siguiente se presentó igualmente en su lugar de trabajo y, según denuncia, se le impidió el ingreso mientras se le indicaba que debía retirarse, sin entregarle la documentación correspondiente y procurando que firmara un escrito cuyo contenido, según afirma, tampoco le fue debidamente explicado.
Posteriormente cuestionó formalmente la sanción mediante una carta documento, negó los hechos que se le atribuían y solicitó la preservación de las cámaras de seguridad y de los registros correspondientes. Para los trabajadores, el episodio plantea una pregunta concreta: ¿qué debe hacer un representante sindical cuando un trabajador es sancionado y solicita su asistencia frente a la empresa?
¿Quién representa actualmente a los trabajadores?
Los trabajadores también reclaman conocer cómo funciona actualmente la estructura de representación sindical dentro de la sucursal de Burzaco. Además de los delegados que actualmente se desempeñan en el establecimiento, señalan la existencia de trabajadores que anteriormente ocuparon cargos de delegados y que actualmente tendrían distintos cargos suplentes dentro de la estructura sindical. Entre ellos se encuentra Esteban Ludier, quien intervino en el conflicto del 3 de septiembre. Los trabajadores sostienen que su función actual no fue aclarada en el establecimiento y señalan que en un acta notarial vinculada a actuaciones ante el Ministerio de Trabajo figura como delegado.
“Si hay compañeros que tienen cargos sindicales, queremos saber qué función cumplen y dónde están cuando un trabajador necesita que lo acompañen. No alcanza con tener un cargo: hay que estar cuando hay un conflicto”, plantean los trabajadores.
Asimismo, los trabajadores cuentan con documentación correspondiente al proceso electoral sindical en la que, según sostienen, Ludier no figura en los padrones que poseen. A partir de esta situación, reclaman conocer públicamente cómo está conformada actualmente la representación sindical en la sucursal y qué funciones cumplen quienes ocupan cargos dentro de ella.
“Las preguntas que nos hacemos son concretas: ¿Qué cargo ocupa actualmente cada representante? ¿Qué función real tiene ese cargo? ¿Qué responsabilidades sindicales implica? ¿Qué tareas realizan en representación de los trabajadores? ¿Cuál fue su intervención frente a los conflictos y sanciones ocurridos en la sucursal? El planteo no apunta solamente a cuestionar quién ocupa un cargo sindical, sino a discutir qué significa representar efectivamente a los trabajadores”, dicen los empleados.
Denuncias ante el Ministerio
Los trabajadores también señalan la actuación del sindicato ante el Ministerio de Trabajo. Según denuncian, desde hace aproximadamente dos años la organización sindical viene realizando presentaciones y denuncias vinculadas con distintas situaciones laborales en el establecimiento. Sin embargo, sostienen que esas actuaciones no se tradujeron en resultados concretos que permitieran resolver los problemas denunciados.
Ante la suspensión de Gocki, los trabajadores denuncian que la representación sindical no realizó una intervención efectiva frente a la medida. Gocki comenzó entonces a documentar públicamente la situación y difundió un video en el que denunciaba la suspensión y anunciaba que impulsaría nuevas presentaciones ante los organismos correspondientes, incluyendo pedidos de inspección. Luego de la difusión de ese video se solicitó una inspección relacionada con cuestiones de salud e higiene en el establecimiento. Los trabajadores remarcan que, hasta el momento, no se les comunicó cuál fue el resultado de esa inspección.
No atribuyen públicamente una motivación determinada a la decisión de realizarla, pero señalan la secuencia temporal como un elemento que consideran relevante: durante aproximadamente dos años se habían realizado denuncias ante el Ministerio sin que, según sostienen, se hubiera producido una intervención de estas características; la inspección fue solicitada después de que Gocki hiciera público el conflicto y anunciara que impulsaría nuevas presentaciones.
Por ello reclaman conocer qué se constató, qué medidas se adoptaron y si existieron observaciones o intimaciones a la empresa. Para los trabajadores, el acceso a la información sobre las actuaciones sindicales y administrativas debería ser parte de una representación transparente y controlada por la propia base.
“Queremos recuperar el sindicato para los trabajadores”
Para Gocki, estos episodios forman parte de una discusión más profunda. “Esto no se trata solamente de discutir si el descanso es a las 16:30 o a las 17. El problema es qué pasa cuando un trabajador reclama, quién lo defiende y qué hace realmente el sindicato frente a la empresa”, sostiene.
A partir de esta experiencia, trabajadores de la sucursal comenzaron una tarea de organización de base con el objetivo de discutir el funcionamiento de la representación sindical. El planteo es recuperar el sindicato para los trabajadores: una representación independiente de la empresa, activa frente a los despidos, suspensiones y problemas de condiciones laborales, y controlada por los propios trabajadores desde cada lugar de trabajo.
“No queremos un sindicato que aparezca solamente para firmar una conciliación o cuando el conflicto ya explotó. Queremos representantes que estén con los trabajadores cuando hay un problema, que rindan cuentas ante la base y que enfrenten los abusos de la empresa. El sindicato tiene que volver a estar en manos de los trabajadores”, plantea Gocki.
Los trabajadores aseguran que continuarán organizándose y documentando los conflictos que se produzcan en la sucursal. La discusión que proponen ya no es solamente quién ocupa un cargo sindical, sino para quién funciona el sindicato y a quién responde cuando un trabajador enfrenta a la empresa. “La consigna es recuperar la organización sindical desde abajo y construir una representación que responda a los trabajadores y no a los intereses de la empresa”, dijeron.







