La crisis económica y la persistente caída en las ventas sumaron un nuevo cierre de peso en la Zona Sur del Conurbano. La reconocida sucursal de La Farola Express en Temperley cesó sus operaciones permanentemente, dejando vacía una de las esquinas gastronómicas más transitadas de la localidad.

El establecimiento, ubicado en la Avenida Meeks al 1200, interrumpió su actividad de manera definitiva. El panorama actual del local refleja el abrupto final: las vidrieras fueron totalmente cubiertas, la cartelería oficial de la cadena fue removida de la fachada y la propiedad ya cuenta con un cartel de “Alquila” en su ingreso.

Al volverse insostenible la rentabilidad del punto de venta, la firma retiró su histórica propuesta de minutas, pizzas y platos familiares que caracterizó a esa cuadra frente a la estación ferroviaria. A pesar de la clausura definitiva en Temperley, la marca mantendrá sus sucursales más cercanas, las cuales continúan operando regularmente en Lomas de Zamora y Banfield.

El cierre del comercio se enmarca en un contexto de profunda contracción para el sector gastronómico, fuertemente afectado por la pérdida del poder adquisitivo de los clientes y el encarecimiento de los costos operativos fijados en tarifas y materias primas. La finalización de las actividades en esta sede expone las dificultades que afrontan incluso las marcas comerciales consolidadas para sostener estructuras de gran envergadura frente a la sostenida retracción del mercado interno bonaerense.