Sofía Magalí Llaría toca el violonchelo en el tren Roca. La joven de 24 años y vecina del barrio Don Orione tuvo con ese instrumento una especie de amor a primera vista a sus 14 años. “Fui a ver las clases de viola, contrabajo y cello. Ese día me volví con el instrumento a mi casa”, recuerda.

Facundo Maidana, el profesor y fundador de la Orquesta de Claypole, no pudo seguir dando clases en el espacio, pero el profe iba a su casa y le daba clases de ese instrumento musical de cuerda, de la familia del violín, que por lo general se toca sentado y apoyado en el suelo, salvo que seas un músico popular que ejecuta su instrumento en el vagón del tren Roca.

Ahora la joven de Don Orione forma parte de la Orquesta del Conservatorio Julián Aguirre de Banfield y además estudia en la Escuela de Música Popular de Avellaneda, donde aprende jazz, tango y folklore. “Me gusta mostrar el repertorio de nuestra música nacional sobre todo a los jóvenes. Me parece necesario dar a conocer nuestra música”, dice Sofia.

“En febrero de este año empecé a tocar en el tren: es muy bueno porque sirve además de experiencia para perder la vergüenza ante un público que ni sabe qué es lo que va a escuchar y la verdad es que la gente se copa”, dice la joven.