Varios distritos del sur del conurbano impulsaron proyectos a través de sus Concejos Deliberantes para frenar la venta de terrenos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA AMBA), un organismo vaciado por el gobierno de Javier Milei, que intenta desde que asumió hacerlo pasar por el filo de la motosierra. La intención del gobierno nacional es desafectar tierras y transferirlas a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), para que sea este organismo el que las venda.
Los Concejos Deliberantes de Berisso, Almirante Brown, San Vicente, Luján, General Rodríguez, San Martín, Merlo, Moreno y Berazategui aprobaron ordenanzas para frenar esa intención, mientras que otros distritos como Lomas de Zamora, La Matanza y Avellaneda también trabajan con proyectos que persiguen el mismo objetivo. El desguace contempla el recorte de 11 centros regionales, el cierre de 293 agencias de extensión y un agresivo plan de retiros voluntarios para achicar la planta de personal.
Pero el punto clave es la venta de 33.836 hectáreas relevadas como “en desuso” de las que busca desprenderse el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger. Esto viene de la mano de un decreto de Milei de mayo de 2025, cuando modificó el carácter del INTA como organismo autárquico y lo puso bajo el ala del Ministerio de Economía. Esto habilitó la revisión de su patrimonio inmobiliario y la aprobación de un plan para la venta de la mitad de los campos experimentales que posee el instituto.
El ajuste no es solo patrimonial, sino también programático. El plan oficial busca reducir los programas nacionales activos de 134 a solo 52, mediante fusiones y cierres directos. El sector más golpeado sería el de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, con la eliminación de sus 19 programas, considerados por el gobierno de «escaso impacto productivo». Asimismo, se planifica la derogación de los programas de la Estación del AMBA, cuyos terrenos también están siendo medidos para su potencial venta.
El Consejo Directivo del INTA ya delineó la transferencia de siete predios, uno de ellos en el Área Metropolitana de Buenos Aires, y encomendó a los Consejos Regionales la evaluación de otros seis para su desafectación.
El proceso abarca, además, la estructura de personal, con el despido de casi 1.800 empleados, que llevaría la dotación de 5.791 a 4.000 agentes. En lo inmediato, la dirección del INTA lanzó un programa de retiros voluntarios que comenzará el 1 de marzo, en paralelo a la revisión de más de 200 programas y líneas de trabajo, con la posibilidad de continuarlos, reformularlos o cerrarlos, como ya hizo con varios que impactaban en familias de la zona periurbana. Se trata de 15 centros regionales que pretenden cerrar, reducir o fusionar con otras regiones administrativas.
El INTA AMBA asiste en el conurbano a productores de la agricultura familiar. En Moreno, bajo la administración de la intendenta Mariel Fernández, la asistencia técnica del instituto beneficia a más de 400 productores y 12.000 familias, especialmente en el segmento de plantines florales, y la eventual reducción de la estructura local pone en riesgo la continuidad de esa actividad.










