Luego de estar 20 meses prófugo cayó en Remedios de Escalada, Tomás Ignacio Felice, alias “El Cica”, o “Cara de Bebé”, un sujeto de 23 años, acusado de asesinar a un comerciante en Lomas de Zamora para robarle 6 mil dólares. “Es un picante”, lo definió un investigador. Felice comenzó a correr tras escuchar el grito de “alto, policía”, pero los detectives lo alcanzaron una cuadra y media después. Varias personas del barrio salieron en su defensa y atacaron a la Federal a piedrazos. La Bonaerense fue llamada para intervenir en el tumulto.
“Cara de Bebé” había dejado su domicilio en Gerli y cerró sus redes sociales. Sin embargo, las billeteras virtuales del acusado podrían ser una pista. Parecía que había cerrado todas también, no tenía ninguna activa. Sin embargo, quedaba una, y la empleaba a su nombre. La División Homicidios encontró sus movimientos, pagos chicos. A quienes Felice les pagaba se convirtió en la pistan siguiente. Los receptores de su plata eran varios jóvenes de la zona de Villa General Balcarce, en Remedios de Escalada.
Allí, vieron cómo el prófugo por el crimen de Espínola posaba con sus amigos. Los murales que se veían en las imágenes dieron las coordenadas. Tras montar una vigilancia, lo encontraron en la calle San Salvador al 3000.
El 10 de diciembre de 2024, cinco delincuentes entraron en plena noche al domicilio de Alberto Espínola Castillo, comerciante, oriundo de Paraguay, dedicado al negocio de la construcción. Los ladrones, tras escalar hasta el primer piso de la casa y entrar por el balcón, ataron a Espínola y a su mujer. Al hombre le dieron una paliza. Le exigieron que cante, golpe tras golpe, que entregue el dinero que supuestamente escondía. Espínola cedió. Al final, los ladrones se fueron de la casa, ubicada en el barrio La Loma de Lomas de Zamora, con seis mil dólares en el bolsillo. Espínola, humillado frente a su mujer, murió poco después por las heridas que sufrió. No le quedaba mucho para jubilarse: cumpliría los 65 años en dos meses.









