Scouts de Argentina Zona 43 y ADiSCa celebraron sus 30 años con una jornada especial en el Microestadio del Parque Municipal de Lomas de Zamora. El encuentro reunió a integrantes de distintas agrupaciones y tuvo como eje el servicio, la amistad y la mirada puesta en el futuro del movimiento scout.

El pasado sábado 5 de septiembre, el Microestadio del Parque Municipal de Lomas de Zamora fue escenario de una jornada cargada de historia, encuentros y recuerdos. Allí, integrantes de Scouts de Argentina Zona 43 y de la Asociación Diocesana de Scouts Católicos (ADiSCa) se reunieron para celebrar los 30 años de ambas instituciones, en una fecha que además tiene un significado especial para el movimiento: el Día del Scout y el Día de la Buena Acción Diaria.

La celebración comenzó durante la mañana y reunió a scouts de distintos grupos de la zona. El encuentro permitió compartir experiencias, reencontrarse con antiguos compañeros y poner en valor tres décadas de trabajo, campamentos, fogones, juegos, actividades comunitarias y servicio. Uno de los momentos tradicionales de la jornada fue el intercambio de pañuelos e insignias, símbolos que forman parte de la identidad scout y que también funcionan como una manera de generar vínculos entre integrantes de diferentes grupos.

Una celebración con representantes de todo el movimiento

La apertura del encuentro estuvo encabezada por el presbítero Jorge Rodríguez, capellán scout de ambas asociaciones; Graciela Fredes, directora de Scouts de Argentina Zona 43; Los directores de Distrito de toda la zona, José Mansilla, jefe Scout diocesano de ADiSCa; y Martín Lira Lespes, comisionado diocesano de la Comisión de Pastoral de Scouts Católicos (COPASCA). También estuvo presente el obispo de la Diócesis de Lomas de Zamora, monseñor Jorge Lugones SJ, quien acompañó la celebración.

Durante la jornada, el sentido de la celebración estuvo lejos de limitarse a un simple aniversario. El presbítero Jorge Rodríguez resumió el espíritu del encuentro al señalar que «lo que nos hace scout es el servicio», y explicó que justamente en ese servicio se produce el encuentro con los demás. En ese sentido, sostuvo que pueden cambiar las asociaciones, las insignias o parte del uniforme, pero existe un elemento común que permanece: «hay algo común en lo que nos encontramos todos, el servicio».

Las palabras del capellán sintetizaron uno de los principios que atravesó la jornada: la idea de que la identidad scout no está determinada solamente por pertenecer a una organización, sino por una forma particular de relacionarse con los demás y con la comunidad.

Tres décadas de campamentos, fogones y amistades

Para Mónica Fredes, directora de Scouts de Argentina Zona 43, el aniversario representa mucho más que una fecha en el calendario. La dirigente definió estos 30 años como «30 años de campamentos, fogones, juegos, servicio y amistades», pero destacó especialmente el impacto que el movimiento tuvo en las generaciones que pasaron por sus grupos.

A lo largo de estas tres décadas, cientos de chicos, chicas, jóvenes y adultos encontraron en los grupos scouts un espacio para aprender, compartir y crecer. Las actividades al aire libre, los campamentos, los juegos y los tradicionales fogones forman parte de una experiencia que busca transmitir valores como el compañerismo, la solidaridad, la responsabilidad y el compromiso con la comunidad.

En la misma línea, José Mansilla, jefe Scout diocesano de ADiSCa, aprovechó la celebración para recordar a quienes hicieron posible la construcción de las instituciones durante estos 30 años. «Hubo gente que hace 30 años pensó lo mejor para nosotros», recordó, al destacar a quienes dedicaron tiempo y esfuerzo al movimiento y que hoy ya no están.

Mansilla también planteó que el aniversario no debe ser solamente una mirada hacia el pasado. «Tenemos el deber de mirar hacia adelante, pensar los próximos 30 años», expresó, y vinculó ese desafío con la necesidad de cuidar la llamada Casa Común. Para el dirigente, los pilares que sostienen ese compromiso son Dios, la familia y el amor al servicio.

ADiSCa también había celebrado sus 30 años

El aniversario de ADiSCa ya había tenido una celebración institucional el pasado 25 de mayo, cuando la Asociación Diocesana de Scouts Católicos conmemoró sus 30 años con una misa en la Catedral Nuestra Señora de la Paz, presidida por monseñor Jorge Lugones SJ.

En aquella oportunidad participaron los grupos scouts presentes en las parroquias de la diócesis, responsables de los seis distritos en los que se estructura la institución, representantes de Scouts de Argentina Zona 43 y miembros de las distintas ramas scouts.

ADiSCa fue fundada el 26 de mayo de 1996, durante la solemnidad de Pentecostés, mediante un decreto canónico firmado por el entonces obispo de Lomas de Zamora, monseñor Desiderio Collino. Desde entonces, la institución desarrolló su tarea dentro de la Iglesia diocesana a través de la propuesta del escultismo católico.

Por su parte, Scouts de Argentina Zona 43 reúne a grupos de la región sudoeste del Gran Buenos Aires y, aunque una parte importante de sus grupos tiene vinculación católica, también cuenta con agrupaciones pertenecientes a otras confesiones religiosas.

Una fecha con un significado especial

La jornada del sábado tuvo además otro motivo de celebración: el 5 de septiembre se conmemora en Argentina el Día del Scout. La fecha recuerda un mensaje pronunciado por el general Severo Toranzo, presidente del movimiento scout argentino, el 1° de septiembre de 1928 y transmitido por todas las radios del país.

El escultismo busca promover la educación y el desarrollo de valores a través de actividades al aire libre, el juego, la vida comunitaria y el servicio. En ese marco, el Día del Scout funciona como una oportunidad para reconocer el trabajo de quienes integran el movimiento y renovar el compromiso con sus principios.

Por eso, la celebración de Lomas de Zamora tuvo un significado doble: por un lado, permitió festejar tres décadas de historia de Scouts de Argentina Zona 43 y ADiSCa; por otro, sirvió para reivindicar una tradición que lleva generaciones formando niños y jóvenes a través de experiencias compartidas.

 

Mirar hacia los próximos 30 años

El encuentro del Microestadio del Parque Municipal también funcionó como un punto de encuentro entre distintas generaciones. Los más jóvenes compartieron el espacio con dirigentes y antiguos integrantes que llevan décadas vinculados al movimiento, en una jornada donde los recuerdos se mezclaron con la mirada puesta en el futuro.

Las palabras de los referentes coincidieron en un mismo concepto: servir. Porque detrás de los uniformes, los pañuelos, las insignias, los campamentos y las canciones de fogón existe una idea que permanece desde hace generaciones: estar preparados para ayudar a los demás.

Así, en Lomas de Zamora, los scouts celebraron sus primeros 30 años de historia institucional con la intención de que el aniversario no sea un punto de llegada, sino el comienzo de una nueva etapa. Como resumió José Mansilla durante la jornada, el desafío es pensar en «los próximos 30 años» y continuar construyendo una comunidad basada en el servicio, la familia y el compromiso.

Tres décadas después de aquel comienzo, el pañuelo scout sigue siendo mucho más que una parte del uniforme: representa una historia compartida y, sobre todo, una manera de entender el compromiso con los demás.