El 92,2% de las personas con deudas domésticas sostienen que sus ingresos mensuales no alcanzan para cubrir los gastos del hogar, según reveló un informe realizado por la Red de Desendeudamiento Comunitario (ReDes) en octubre. El 92,2% de las personas con deudas domésticas aseguran que sus ingresos mensuales no alcanzan para cubrir los gastos del hogar, según reveló un informe realizado entre personas endeudadas del partido de Lomas de Zamora durante octubre.
El dato surge de la investigación “La vida en cuotas – Hogares endeudados”, realizada por la Red de Desendeudamiento Comunitario (ReDes) entre 450 personas con deudas domésticas del partido de Lomas de Zamora y contradice a las palabras del presidente Milei, quien sostuvo que decir que los argentinos no llegan a fin de mes “es una pelotudez del tamaño de una casa”.
El 95% de las personas encuestadas vio afectada su vida personal, su salud mental y sus relaciones afectivas. Entre las principales consecuencias se destacan ansiedad, estrés, angustia o depresión (75%), dificultades para dormir (62%) y dejar de participar en reuniones con familiares y amigos (69,5%).
“El ajuste en los salarios, los despidos, la informalidad, la retracción del Estado para garantizar necesidades básicas como subsidios al transporte y el aumento de los servicios, entre otros aspectos, volvió inviable sostener los gastos necesarios para la vida cotidiana de gran parte de la población”, sostuvo Paula Montenegro, coordinadora de la investigación y parte de ReDes.
El 76,5% de las personas endeudadas tienen personas a su cargo y los principales motivos para contraer deuda fueron la compra de alimentos (66,5%), el pago de deudas anteriores (57,8%) y el pago de servicios (52,5%). A su vez, el 74,5% pidió préstamos en numerosas ocasiones.
En el caso de las mujeres, 6 de cada 10 son el único sostén económico del hogar y el 72% está endeudada con más de un acreedor. A la vez, el 46% dejó de pagar servicios básicos y el 38% dejó de comprar medicamentos, ir al médico o hacerse estudios clínicos.
Otro aspecto destacado es que el 82% de las personas con deudas afirmó sufrir hostigamiento telefónico o por mensajes por parte de los acreedores. En el 26% de los casos el hostigamiento se trasladó a sus familias y el 17% sufrió amenazas.
En particular, las mujeres de entre 25 y 59 años que son el sostén del hogar son quienes sufren el mayor impacto de la problemática debido a que son las principales (o, en muchos casos, las únicas) responsables de las tareas de cuidado. A ese contexto se suman condiciones de crédito y penalidades usureras, que conducen a un espiral de endeudamiento creciente.









